Una vez que ya estamos familiarizados con los elementos que constituyen la situación escénica, podemos investigar qué pasa con esos elementos al querer trabajar un género dado. La propuesta para este segundo año es trabajar el Absurdo.

El tratamiento corporal sigue dando pie a la palabra, pero el entrenamiento ahora está al servicio del Absurdo y de los cuerpos extra-cotidianos que éste género demanda. El reconocimiento de la propia voz se transforma en exploración sonora de la voz hablada y cantada.

Una vez que el alumno empieza a entender que el teatro es acción, la acción se complejiza. Los roles de una situación escénica se convierten en personajes de una escena. Así, el alumno debe comenzar a explorar la construcción de personajes.

El año termina plasmando la experiencia en un montaje teatral. Se elige un texto dramático dentro del Absurdo y se trabaja en la puesta en escena de ese espectáculo. Para esto aparece la necesidad de aprender a analizar un texto y a poner en escena, y en repetición, los conceptos aprehendidos.

Profesora: Cecilia Ruiz

Asistente: Joaquín Poviña